Luz visible: ¿debemos protegernos de ella además de los rayos UVA?
La luz que vemos no es tan inocua para la piel como se pensaba, pero su efecto depende mucho del tipo de piel. Y no, las pantallas no parecen ser el problema.
Durante años se pensó que la luz visible, la que ven nuestros ojos, era inerte para la piel comparada con sus vecinas del espectro, la radiación ultravioleta y la infrarroja. Una revisión publicada en JAAD, la revista de la Academia Estadounidense de Dermatología, resume por qué esa idea ha cambiado: la luz visible puede causar enrojecimiento en pieles claras y cambios de pigmentación en pieles más oscuras, y tiene un papel en trastornos como el melasma y la hiperpigmentación que deja una inflamación. La respuesta a si debemos protegernos de ella es, por tanto, «depende de tu piel».
Este artículo es información general y no un consejo médico ni farmacéutico: no indica dosis ni recomienda ninguna marca. Si tienes manchas, melasma o una enfermedad que empeora con la luz, pregunta a tu dermatólogo qué protección necesitas. Antes de usar un medicamento, lee su prospecto y consulta en la farmacia, sobre todo si tomas otros medicamentos, estás embarazada o se trata de un niño.
Qué es la luz visible y en qué se diferencia de los rayos UVA
La luz del sol que llega a la piel incluye radiación ultravioleta B y A, luz visible e infrarroja, como recuerda una nota de la Academia Española de Dermatología y Venereología (AEDV) de junio de 2009. Los rayos UVA son ultravioleta, invisibles. La luz visible es la franja que va, en el estudio que citamos abajo, de los 400 a los 700 nanómetros.
La AEDV incluye tanto la luz visible como la ultravioleta entre los factores del exposoma de la piel que afectan a su envejecimiento: ambas degradan la matriz de la dermis y modulan la pigmentación.
Lo que muestran los estudios
En un estudio publicado en 2010 en el Journal of Investigative Dermatology, sus autores irradiaron con luz visible y con UVA de onda larga la espalda de 20 voluntarios con pieles de fototipo IV a VI, las más oscuras. Las dos radiaciones pigmentaron la piel, pero la pigmentación causada por la luz visible fue más oscura y más duradera. En una piel clara de fototipo II no observaron pigmentación.
- En pieles oscuras: la luz visible pigmenta, y más que la UVA de onda larga en ese estudio.
- En pieles claras: puede enrojecer, pero no pigmentó en ese ensayo.
- En el melasma: tiene un papel, según la revisión de JAAD.
Por qué el protector solar normal no basta frente a ella
Un protector de amplio espectro protege frente a la ultravioleta, pero no protege adecuadamente frente a la luz visible. Lo explica una revisión sobre protectores con color publicada en 2021 en JAAD: para proteger de la luz visible, el producto tiene que verse sobre la piel.
| Tipo de filtro | ¿Filtra la luz visible? | Por qué |
|---|---|---|
| Filtros minerales en nanopartículas (óxido de zinc, dióxido de titanio) | no | se usan tan finos para que no dejen la piel blanca que dejan pasar la luz visible |
| Protectores con color (óxidos de hierro y dióxido de titanio pigmentario) | sí | el pigmento visible es el que bloquea esa luz |
La AEDV ya describía en 2009 el óxido de hierro entre los filtros físicos, y que cuanto más pequeña es la partícula, menos luz visible refleja. La revisión de 2021 concluye que los protectores con color son útiles para quien tiene enfermedades desencadenadas por la luz visible y para el melasma o la hiperpigmentación postinflamatoria. El producto concreto lo eliges con tu dermatólogo o en la farmacia.
¿Y la luz azul de las pantallas?
La respuesta es tranquilizadora. Una revisión sistemática de 2023 en Photochemical & Photobiological Sciences no identificó la luz azul de los dispositivos electrónicos como un riesgo para la pigmentación, el enrojecimiento ni el melasma, ni como causa de fotoenvejecimiento. Sus autores advierten de que las pruebas disponibles son pocas y de baja confianza.
Las cabinas de rayos UVA
Quien busca «rayos UVA» suele pensar en las cabinas de bronceado, que emiten ultravioleta y no luz visible. La AEDV advirtió en una nota de abril de 2011 que la Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer (IARC) había elevado estos aparatos a su nivel de riesgo máximo, que su intensidad es muy superior a la del sol y que es un error creer que «preparan» la piel para el verano.
Sobre el sol en los labios lo contamos en el bermellón labial; sobre la piel sensible al sol durante un tratamiento oncológico, en cuidados de la piel durante el tratamiento del cáncer. El resto de temas están en piel y dermocosmética.
Preguntas frecuentes
¿La luz visible daña la piel?
Puede afectarla. Según una revisión en JAAD, causa enrojecimiento en pieles claras y cambios de pigmentación en pieles oscuras, y tiene un papel en el melasma y en las manchas que deja una inflamación.
¿El protector solar protege de la luz visible?
Un protector de amplio espectro normal protege frente a la ultravioleta, pero no adecuadamente frente a la luz visible, según una revisión de 2021. Para filtrarla tiene que verse sobre la piel: los protectores con color, con óxidos de hierro, lo hacen; los filtros minerales en nanopartículas, no.
¿La luz azul del móvil mancha la piel?
Una revisión sistemática de 2023 no identificó la luz azul de los dispositivos electrónicos como un riesgo para la pigmentación, el enrojecimiento, el melasma ni el fotoenvejecimiento. Los autores señalan que las pruebas son escasas y de baja confianza.
¿Quién debería protegerse de la luz visible?
Sobre todo quienes tienen melasma, manchas por inflamación, una enfermedad que empeora con la luz visible o una piel oscura propensa a pigmentarse, según la revisión de 2021 sobre protectores con color. Tu dermatólogo puede decirte si es tu caso.
¿Los rayos UVA son luz visible?
No. Los rayos UVA son radiación ultravioleta, invisible, y son los que emiten las cabinas de bronceado. La AEDV recordaba en 2011 que la IARC había elevado estos aparatos a su nivel de riesgo máximo. La luz visible es otra franja del espectro, la que ven nuestros ojos.