EL SECRETO PARA MI ACNÉ: LA ALIMENTACIÓN

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En el Secreto para mi Acné vamos a comprobar si la alimentación puede modificar los factores que influyen en desarrollo de acné.

De manera que, descubriremos si lo que comemos puede agravar o aliviar el problema del acné. 

 

EL ACNÉ, ¿SOLO DE JÓVENES?

El acné es un trastorno de la piel caracterizado por lesiones que involucran al folículo pilosebáceo y se inicia como comedones que originan pápulas, póstulas y abcesos en la piel de la cara y el tórax.

El acné tiene un origen multifactorial; los factores más importantes son la excesiva producción de sebo, la descamación anormal del epitelio del folículo pilosebáceo (comodogénesis) y la proliferación del Propionibacterium acnes.

 

ASOCIACIÓN ENTRE LECHE Y ACNÉ (1)

Mientras algunos autores alegan que dicha relación no es convincente por falta de evidencias científicas (Bershad 2003, 2005), otros se muestran a favor de dicha asociación pues cada vez hay más casos estadísticos que la demuestran (Adebamowo, Danby).

El mecanismo por el que la leche podría agravar la aparición de acné se debe a que los lácteos (y carne) aumentan la dihidrotestosterona. La hidrotestosterona es un derivado de la testosterona, como su nombre indica, y la poseen tanto hombres como mujeres, aunque evidentemente en distinta proporción.

Figura 1: patogenia del acné. Grimalt R. Acné

 

La hidrotestosterona actúa en el estrato celular germinativo de los distintos componentes de las unidades pilosebáceas (sebo, pelo y recubrimiento ductual). Además, se solapa su acción junto al factor de crecimiento insulínico-1 (IGF-1), que alcanza su máximo en la época puberal, coincidiendo con el máximo desarrollo del acné.

La leche además contiene otros dos precursores que estimulan  la actividad pilosebácea: la 5α-androstanediona y 5α-pregnanediona.

Por otro lado, el aumento de testosterona se debe también al aumento plasmático de glucosa, insulina y IGF-1. Y es también aquí donde actúa la leche, provocando respuestas hiperglucémicas e hiperinsulinémicas en función de su contenido en hidratos de carbono.

Figura 2: causas de sebogénesis y acné

 

¿Y LOS HIDRATOS DE CARBONO? (3,4)

Otro factor que modifica la génesis del acné, es el consumo elevado de hidratos de carbono refinados (pan, pastas, cereales…).

El mecanismo por el que los hidratos de carbono favorecen la aparición del acné, es el mismo que en el caso de los lácteos.

Los hidratos de carbono simples tienen una alta carga glucémica que estimulan la secreción de insulina y IGF-1. Por tanto; aumentan la hiperqueratosis folicular y la secreción sebácea, favoreciendo la patogenesia del acné.

En la tabla 1, se muestra la relación entre Indíce Glucémico (IG) y Carga Glucémica (CG) que tienen los alimentos refinados y los que no los son. Hay que diferenciar entre índice glucémico (capacidad que tienen un alimento de elevar la cantidad de azúcar en sangre)  y la carga glucémica (cantidad de hidratos de carbono que tiene un alimento o ración).

Tabla 1: Índice glucémico de algunos alimentos.

Extraída de Nutrición y piel.

 

En personas con resistencia insulínica (pre o diabéticos), aquellas que sufran síndrome de ovarios poliquísticos y en la época de adolescencia, el consumo de hidratos de carbono refinados es uno de los factores claves en el desarrollo del acné.

 

¿Y EL CHOCOLATE, SI O NO?(5,6)

Tras varios estudios (Grant y Anderson;  Anderson; Fulton et al) no hay pruebas concluyentes para establecer si el chocolate con alto contenido en cacao influye en el acné. En principio, se declaró que el cacao sólido sin mezclas parece no influir en su aparición, hasta realizarse nuevos estudios.

A pesar de ello, hay que tener en cuenta que grandes ingestas de chocolate, debido a su elevado índice glucémico podría ser precursor del acné.

Eso sí, siempre hablamos de chocolate negro. Desde luego el blanco, el con leche, las cremas de cacao, bollos… contienen otros nutrientes a mayores del cacao puro (azúcares, grasas saturadas…) que sí favorecen la aparición de acné.

 

 

CONCLUSIÓN

La dieta occidental actual rica en harinas refinadas, productos lácteos, grasas saturadas, trans y ácidos grasos omega-6 favorece la aparición de acné tanto en jóvenes como en adultos.

Aunque es un campo en el que hay que investigar más aún, hay evidencias científicas que demuestran la relación directa entre la ingesta de estos alimentos y la producción de acné. Por tanto, es aconsejable disminuir su consumo en personas que sufren esta afección.

Como siempre, es necesario valorar cada caso individual y realizar los cambios nutricionales bajo supervisión de un nutricionista o médico especialista; así como seguir las pautas recomendadas por el dermatólogo.

 

No te escondas, 

saca tu lado bueno, 

aliméntate bien 

y tu rostro reflejará 

un alma feliz.

 

FUENTES

(1):  Escoda N. Importancia de la nutrición en la salud y en la belleza de la piel. Universidad Autónoma de Barcelona. Máster en Medicina Cosmética y del Envejecimiento. 2008

(2): Grimalt R. Acné. Disponible en: https://www.aeped.es/sites/default/files/documentos/acne.pdf

(3): Honeyman J. Nutrición y Piel. México

(4): Guerra A. Mitos en acné. Ed. Mayo. 2009. Disponible en: http://www.mujeresdermatologas.com/userfiles/file/MITOS_EN_ACNE.pdf

(5): Sánchez A. ¿Hay alimentos que producen granos? Relación entre la dieta y el acné. Disponible: https://www.midietacojea.com/2013/10/02/hay-alimentos-que-producen-granos-relacion-entre-la-dieta-y-el-acne/

(6): Elsa H, Spencer PhD, Esperanza R, Ferdowsian MD, MPH, Neal D, Barnard MD. Dieta y acné: una revisión de la evidencia. 2009. Disponible en: http://onlinelibrary.wiley.com/doi/10.1111/j.1365-4632.2009.04002.x/full

 

 

 

 

 

2 comentarios en “EL SECRETO PARA MI ACNÉ: LA ALIMENTACIÓN

  1. Si en la pubertad me hubieran quitado la leche a lo mejor no habria pasado por un acné…???ay madre q de cosas aprendemos contigo Rebeca.Muchas gracias!!

    1. Hola Ana, como has leído hay muchos factores implicados en la génesis del acné, entre ellos la alimentación y en concreto la leche. No sé si el origen de tu acné sería la leche, pero simplemente con retirarla (bajo pauta de un nutricionista) durante un tiempo, se hubiera podido comprobar si era un factor agravante del mismo.
      Gracias por tus palabras.
      Un abrazo.

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