El exposoma: factores asociados al envejecimiento de la piel
Los genes explican solo una parte de cómo envejece la piel. El resto depende de a qué la expones a lo largo de la vida, y de esos factores unos están mucho mejor estudiados que otros.
El exposoma es el conjunto de exposiciones a las que está sometida una persona desde su concepción hasta su muerte. El término se propuso en 2005 en un artículo de la revista Cancer Epidemiology, Biomarkers & Prevention como complemento del genoma: si los genes son lo que traes, el exposoma es todo lo que te encuentras. Aplicado a la piel, sirve para ordenar una pregunta muy práctica, la de qué acelera su envejecimiento y sobre qué se puede actuar.
Este artículo es información general, no un consejo médico ni farmacéutico: no indica dosis ni recomienda ninguna marca ni producto. Si te preocupa un cambio en tu piel, consulta con tu dermatólogo, y antes de usar cualquier medicamento lee su prospecto y pregunta en la farmacia, sobre todo si tomas otros medicamentos, estás embarazada o se trata de un niño.
El exposoma de la piel
En 2017, un grupo de científicos europeos especializados en medicina ambiental y biología de la piel publicó en el Journal of Dermatological Science una revisión que proponía, por primera vez, una definición del exposoma del envejecimiento cutáneo. Su punto de partida: el exposoma incluye factores externos e internos y también la respuesta del cuerpo a ellos, y el de la piel apenas se había estudiado.
La Academia Española de Dermatología y Venereología (AEDV) difundió ese trabajo en una nota sobre el exposoma publicada en noviembre de 2017, que enumera los factores externos y modificables que afectan al envejecimiento de la piel: la radiación solar, la contaminación, el tabaco, la temperatura, la nutrición, el estrés, la falta de sueño y el uso de cosméticos.
Qué se sabe de cada factor
No todos los factores tienen las mismas pruebas detrás. La propia nota de la AEDV lo deja claro al describir cada uno:
| Factor | Qué recoge la nota de la AEDV | Estado de la evidencia, según la nota |
|---|---|---|
| Radiación solar | la luz visible y la ultravioleta degradan la matriz de la dermis, alteran los lípidos de la capa externa y modulan la pigmentación | demostrado en diferentes estudios |
| Contaminación | más exposición a partículas pequeñas, dióxido de nitrógeno y ozono se asocia a más manchas y arrugas | relación demostrada |
| Tabaco | influye en las arrugas, el brillo y el tono; daña los fibroblastos y favorece el estrés oxidativo | con pruebas, sin saber qué dosis ni por qué vía |
| Nutrición | verduras, aceite de oliva y legumbres parecen proteger del daño solar; mucho azúcar se asocia a más arrugas | la que parece tener más evidencia |
| Estrés | puede afectar a la barrera de la piel y al sistema inmune | sin prueba directa de que acelere el envejecimiento |
| Falta de sueño | se vincula con más signos de envejecimiento y peor función barrera | en estudio |
| Temperatura | el calor agudo favorece vasos nuevos e inflamación | sin pruebas sobre el frío |
| Cosméticos | algunos pueden servir de barrera frente a agresiones externas | posible efecto positivo |
Fuente: AEDV, nota de noviembre de 2017 sobre el exposoma. La nota cita además algunas cifras sin identificar el estudio del que proceden; no las reproducimos.
Los factores con más pruebas
El sol, incluida la luz que se ve
La radiación solar es el factor más evidente, y la nota de la AEDV incluye expresamente la luz visible, no solo la ultravioleta. Lo que sabemos de esa luz, a quién afecta más y qué protector la filtra está en la luz visible y la piel.
La contaminación y el tabaco
Son los dos factores de «aire» del exposoma. Sobre el tabaco, la AEDV reconoce una laguna importante: no se sabe qué cantidad induce los cambios ni cuánto se debe al contacto directo con la piel y cuánto a lo que se inhala.
Lo que comes
- Parece proteger: una dieta rica en verduras, aceite de oliva y legumbres, según los estudios que resume la AEDV.
- Parece perjudicar: una dieta rica en carne, lácteos y mantequilla, y mucho azúcar.
- Consejo práctico de la nota: la fruta y la verdura son la estrategia más sana y segura, junto con limitar el alcohol y dormir lo necesario.
La relación entre la comida y la piel tiene matices propios en cada enfermedad. La tratamos en psoriasis y alimentación y en acné y alimentación, donde las pruebas son más débiles de lo que suele creerse.
El resto de temas sobre la piel están en piel y dermocosmética.
Preguntas frecuentes
¿Qué es el exposoma?
Es el conjunto de exposiciones a las que está sometida una persona desde la concepción hasta la muerte: el ambiente, la alimentación, los hábitos, el estrés, entre otras. El término se propuso en 2005 como complemento del genoma, y en 2017 se definió de forma específica para el envejecimiento de la piel.
¿Qué factores aceleran el envejecimiento de la piel?
La AEDV enumera la radiación solar, la contaminación, el tabaco, la temperatura, la nutrición, el estrés, la falta de sueño y el uso de cosméticos. No todos tienen las mismas pruebas: el sol, la contaminación, el tabaco y la nutrición están mejor estudiados que el estrés o el sueño.
¿La alimentación influye en el envejecimiento de la piel?
Según la nota de la AEDV, es uno de los factores con más evidencia: las dietas ricas en verduras, aceite de oliva y legumbres parecen proteger del daño solar, y un consumo alto de azúcar se asocia a más arrugas. La propia nota propone la fruta y la verdura como la estrategia más segura.
¿El estrés envejece la piel?
No está demostrado de forma directa. La AEDV explica que el estrés crónico puede alterar el sistema inmune y la barrera de la piel, pero que no hay pruebas directas de que acelere su envejecimiento. Es uno de los factores que siguen en estudio.
¿Los cosméticos pueden proteger la piel del exposoma?
Algunos, según la nota de la AEDV, pueden servir de barrera frente a ciertas agresiones externas, y la nota los cuenta entre los factores con posible efecto positivo. Ningún cosmético sustituye a actuar sobre el resto de factores.