Los medicamentos no son chuches: cómo evitar que un niño se tome uno

La mayoría de las intoxicaciones de los niños pequeños las causa un medicamento, y suelen ocurrir en casa, según la Asociación Española de Pediatría. Muchas se evitan con hábitos sencillos, y el primero es no presentar nunca una medicina como si fuera una golosina.

Decirle a un niño que el jarabe es «un caramelo» para que se lo tome parece inofensivo, y la Asociación Española de Pediatría (AEP) lo desaconseja expresamente: en su página sobre intoxicaciones por fármacos en los niños advierte de que puede incitarle a tomarlo por su cuenta si lo tiene a su alcance.

Este artículo es información general, no un consejo médico ni farmacéutico: no indica dosis ni recomienda ninguna marca. Antes de dar cualquier medicamento a un niño, lee su prospecto y pregunta a su pediatra o a tu farmacéutico.

Si crees que un niño se ha tomado un medicamento, llama ahora al Servicio de Información Toxicológica, 91 562 04 20, disponible las 24 horas, o al 112. Ten el envase a mano.

Qué dice la AEP sobre estas intoxicaciones

Según la misma página de la AEP, consultada el 24 de septiembre de 2026:

Dos de esos grupos tienen página propia aquí: por qué una benzodiacepina no es un remedio casero, en benzodiacepinas y remedios «naturales», y por qué un sobre para el catarro puede llevar paracetamol aunque su nombre no lo diga, en qué llevan Frenadol, Ilvico, Algidol y Couldina.

Cómo guardar y dar los medicamentos en casa

Las medidas que propone la AEP se agrupan en tres momentos:

MomentoQué hacer, según la AEP
Al guardarlosfuera del alcance y de la vista, mejor en un armario o cajón con llave; siempre en su envase original; los mínimos imprescindibles
Al comprarloscon tapón de seguridad, sobre todo los jarabes; comprimidos de adulto en blíster mejor que en frasco
Al dárselossolo lo pautado por el pediatra; comprobar instrucciones y dosis antes; usar el dosificador del envase, como la jeringa; nunca a oscuras

Según la AEP, el momento más vulnerable es mientras se está usando el medicamento. Y las casas que el niño visita a menudo cuentan tanto como la suya, especialmente la de los abuelos, donde suele haber más medicamentos y más peligrosos: para la tensión, el corazón o el sueño.

Lo que el niño aprende mirando

No solo pastillas

Un spray nasal también es un medicamento. La ficha técnica de Respibien 0,5 mg/ml, consultada en CIMA (AEMPS) el 24 de septiembre de 2026, advierte en su sección 4.4 de que los niños son especialmente propensos a absorber la oximetazolina y a sus reacciones adversas, incluida una depresión profunda del sistema nervioso central, también por una ingesta inadvertida. Más sobre estos productos en la guía de descongestivos nasales.

Si crees que un niño se ha tomado un medicamento

La AEP resume así qué hacer:

  1. Mantén la calma.
  2. No provoques el vómito ni le des nada, tampoco leche.
  3. Llama al Servicio de Información Toxicológica (91 562 04 20, 24 horas), al 112 o a un centro sanitario. Te preguntarán qué ha tomado: ten el envase a mano.
  4. Si el producto le ha tocado la piel, la boca o los ojos, lava o enjuaga con abundante agua.

Y acude a un centro sanitario siempre que el niño tenga cualquier síntoma nuevo —vómitos, dolor de boca o de barriga, mal color, tendencia al sueño, dificultad para respirar, un comportamiento raro—, siempre que te lo indiquen por teléfono y siempre que te quede una duda sin resolver.

En niños mayores y adolescentes, la AEP señala que la intoxicación por fármacos se relaciona con más frecuencia con una intención suicida. Si es el caso, llama al 112. Más guías sobre medicamentos de uso cotidiano en medicamentos sin receta.

Preguntas frecuentes

¿Por qué no hay que decir a los niños que los medicamentos son caramelos?

Porque la Asociación Española de Pediatría advierte de que presentarlos así puede incitar al niño a tomarlos por su cuenta si están a su alcance. Es más seguro que aprenda que un medicamento solo se toma si se lo da un adulto.

¿Qué medicamentos causan más intoxicaciones en niños?

Según la AEP, los usados por los adultos para la ansiedad o el insomnio, sobre todo las benzodiacepinas, y los usados para catarros y fiebre, especialmente el paracetamol. Los sin receta, los suplementos y las pomadas también pueden serlo.

¿Qué hago si mi hijo se ha tomado un medicamento?

Mantén la calma, no le provoques el vómito ni le des nada, tampoco leche, y llama al Servicio de Información Toxicológica, 91 562 04 20, las 24 horas, o al 112. Ten a mano el envase.

¿Dónde guardo los medicamentos si tengo niños en casa?

Fuera de su alcance y de su vista, preferiblemente en un armario o cajón con llave, y siempre en su envase original, como recomienda la AEP.

¿Cómo evito equivocarme con la dosis de un bebé?

Da solo lo que ha pautado el pediatra, comprueba las instrucciones antes de cada toma y usa el dosificador que viene con el envase, como la jeringa, nunca una cuchara de casa. La AEP señala que en los primeros meses muchas intoxicaciones son errores de dosis, sobre todo con paracetamol o vitamina D.